Ya recibimos noticias de las primeras capturas de lisas en diferentes ámbitos de la región. Los canales 9 y 1, la albúfera de Mar Chiquita y el Quequén Salado, son sitios donde ya dijeron presentes.

Arrancamos por Canal 9, donde recibimos de nuestro amigo Fabian Accentini, el dato de las primeras capturas de la especie, que se ha venido dando en las últimas semanas, y va en ascenso poco a poco. Los resultados se dan en varios sectores del canal, aunque nos contaba Fabián, más conocido en el ambiente cañofilo como “El Petiso Dolorense”, que metieron lindos ejemplares en los piletones que se forman en las cercanías de Dolores, y donde la lisa encuentra una mejor temperatura. La pesca se hizo con dos líneas clásicas para la zona, “la dolorense”, donde se usa un anzuelo robador, muy discutida su deportividad en rondas de pescadores, y del tipo aérea, un aparejo que tiene la función de cubrir todo el rango de profundidades, iniciando con una boya a superficie con una brazolada corta, y luego vamos sucediendo bajadas hasta llegar a una que casi roce el fondo. La zona del basurero, la olla y el monte de los corderos, son otras zonas que pagan muy bien a los liseros.

Mucho más al sur, otro punto lisero característico es el Quequén Salado, en cercanías de Reta y Marisol. Ni lerdos ni perezosos, nuestros amigos de Tres Arroyos fueron por ellas, y vayan si no las encontraron. La cuevita la encontró Martín Zubillaga, y junto a César Larsen, sacaron una docenita y se volvieron felices al pago. Una pesca apasionante que mueve muchos cañofilos y que en este lugar, adquiere muy buenos portes.

La albufera de Mar Chiquita es otro punto para destacar, y ya tenemos información de las primeras capturas en las cercanías del pesquero Juan y Juan, con las tradicionales líneas que usamos en este lugar, muy diferentes a las de los otros ámbitos. Canal 1, en la zona de Villa Roch, fue otro sitio donde se metieron lisas esta semana.

Hay puntos a tener en cuenta, para no fracasar en los intentos. Una clave es la potencia que enfrentamos, ya que la lisa pondrá a prueba nuestros elementos. Ojo con las boyas yoyó, que no es este caso, pero puede usarse en algún momento, que en algunos modelos suelen reventar el resorte. Otro punto es la conservación de la carnada, que a inicio de temporada no es tan relevante, pero si nos agarra un día de mucho calor, es parte del éxito o del fracaso. En este ítem, hay que disponer de un amplio abanico, entre las que se lleva las palmas la panza de la misma lisa, por sobre las lombrices y el corazón vacuno. El anzuelo en esta pesca ocupa un lugar preponderante, en los canales pescando en los desbordes muchos usamos con la línea tradicional japonesa, modelo 5111-101 en N° 1, pero si necesitamos que el pescado se clave bien en el labio de arriba, vamos a tener que meter un curvado, del tipo 142N. La línea que está rindiendo en esa zona, son las citadas, pero un cambio de nivel puede hacer que varíe esta historia, y la lisa puede ponerse a comer en aparejos de flote tradicional, con boyas del tipo yoyo, preferentemente si se generan desbordes.

Una especie a la que no todos se le animan, ya que el fracaso es muy usual en esta pesca, pero que, después de las primeras capturas, muchos pescadores se vuelven fanáticos. Así que, si todavía no te animaste, podes empezar a pensar en que te podes enamorar.