La pesca tandilense está de luto con la partida de uno de sus máximos referentes históricos.

Hablar de Ismael Niyen, es referirse a uno de los hacedores de una de las entidades madres de la actividad piscatoria serrana, el club Defensores de Belgrano. Socio N° 1 de la entidad que junto a familia y amigos formó en 1950. Desde entonces, Defensores no solo fue un club: fue su segunda casa. Durante más de siete décadas acompañó su crecimiento, convirtiéndose en un pilar fundamental de una institución que reunió a cientos de pescadores y familias a lo largo de generaciones.

Su nombre está ligado, sin dudas, al Defensores. Ese club que durante más de 70 años fue parte de él, y del que fue un baluarte indispensable. Hoy el club llora su ausencia, pero también celebra el enorme legado que dejó.

Ismael, el 20 de diciembre de 2025, en la última cena que se hizo en el club, estuvo presente. Claro, no podía faltar. “Cacho” Alí le dio el micrófono y Niyen no dudó en silenciar a todos los que estaban presentes en el Salón que lleva su nombre, un digno homenaje en vida que recibió hace algunos años. Todos querían escuchar a quien había dedicado gran parte de su existencia a esa institución. Al hombre que siempre era de los primeros en llegar para preparar una excursión de pesca o un viaje hacia la subsede de Marisol.

En su mensaje habló de lo verdaderamente importante: de la alegría de reunirse, de compartir, de hacer «bochinche» de vez en cuando. Porque, para él, ese era el verdadero sentido del club. Recordó aquellos comienzos humildes, cuando Defensores apenas daba sus primeros pasos muy cerca de donde hoy se encuentra su sede. Miró con orgullo el presente de una institución consolidada, con intensa vida social y deportiva, fruto del esfuerzo de tantas personas que, como él, trabajaron silenciosamente durante décadas.

No fueron muchas las charlas que tuve con Ismael, pero cada una de ellas fue un privilegio. Era de esas personas que hacían de la amistad una forma de vivir, que predicaban el respeto y la camaradería, pero, sobre todo, las practicaban todos los días. Nunca necesitó grandes discursos para enseñar; enseñaba con el ejemplo. Siempre me abrió las puertas del club como si fuera uno más. Me regaló historias inolvidables sobre los primeros años de Defensores, los viajes en camión a las excursiones, las aventuras compartidas y tantas anécdotas que forman parte de la memoria de la pesca tandilense. Aquella noche de diciembre también recuerdo haber disfrutado de una larga charla entre Ismael y su gran amigo Jorge Quinteros. Escucharlos era viajar en el tiempo, descubrir cómo se construyó una institución a fuerza de sacrificio, amistad y pasión.

Ismael partió físicamente este 30 de junio, pero su legado permanecerá en ese club al que tanto amor le dio. Seguirá presente en cada excursión de pesca, en cada reunión y en cada momento que se piense en una historia relacionada con el Defensores. Allí estará siempre, robándonos una sonrisa y recordándonos que los clubes no los hacen los edificios, sino las personas que entregan su vida para que otros podamos disfrutarlos.

Hasta pronto Ismael.

Jorge Virgilio

Planeta Pesca

Por Jorge Virgilio

Pescador y Comunicador de Pesca Deportiva. Tandilense. Conductor de Planeta Pesca en Radio Mitre Tandil. Colaborador Weekend. Fana de Santamarina y Boca.