Un episodio ambiental genera preocupación en Gardey, partido de Tandil. La aparición de peces muertos y una llamativa coloración rojiza en el arroyo Chapaleofú, motivó una investigación del Municipio y encendió la alarma por una posible contaminación. Por el feriado, se tomaron sus tiempos.

La imagen de Gardey trascendió en el mundo de la pesca deportiva por ser la tierra del múltiple campeón del mundo de Longcasting, Salvador Bustos. Ahora, es noticia por un presunto hecho de contaminación, algo que se ve muy usual en todos los cursos de agua de la región y que nadie controla. Según confirmó la delegada local, Gabriela Tellería, en diálogo con Radio Tandil, el hecho se conoció tras el aviso de pescadores durante el fin de semana: se encontraron ejemplares muertos tanto en el agua como en la orilla. Tellería, explicó cómo se conoció el caso:

«Tuve un llamado el domingo de gente que había ido a pescar y se encontraron con una cantidad de peces muertos. No sé si eran bagres u otro tipo, pero estaban tirados en el pasto y también dentro del arroyo.»

A partir de ese momento, se activó un trabajo conjunto con el área de Medio Ambiente, aunque las condiciones del fin de semana largo dificultaron una respuesta inmediata. «Enseguida me llamaron y traté de actuar lo más rápido posible con el área de Medio Ambiente del Municipio. Era domingo y con dos feriados se complica un poco actuar en el momento, pero empezamos a averiguar qué pasó», señaló.

Por el momento, no hay certezas sobre las causas. Las autoridades iniciaron análisis del agua y de los peces para determinar el origen del fenómeno. Entre las hipótesis, no se descarta la presencia de agroquímicos, especialmente por el reporte de una tonalidad rojiza en el curso de agua, aunque también podrían intervenir factores naturales.

Si bien al momento de la inspección el agua presentaba un aspecto normal, la presencia de peces muertos persistía. «Nos acercamos al lugar y el agua estaba normal, ya no tenía esa coloración, pero sí estaban los peces muertos», detalló, y agregó que se trata de especies típicas como «bagre, dientudo, peces de arroyo.» Ante la falta de resultados concluyentes, las autoridades emitieron una recomendación preventiva a la comunidad. «Queremos que la gente se quede tranquila, pero al mismo tiempo pedimos precaución. Aconsejamos que quienes vayan a pescar lo hagan con devolución y que eviten consumir los peces«, remarcó. Además, advirtieron sobre posibles riesgos para animales rurales que beben de esa agua.

El caso vuelve a poner el foco en el control ambiental en zonas rurales. Tellería pidió cautela hasta contar con resultados concluyentes y adelantó que se trabajará junto a organismos provinciales.

La voz de los pescadores

Según consigna La Voz de Tandil, Jorge Daniel Cueto, vecino de la localidad de Gardey, fue uno de los que encontró una considerable cantidad de pescados muertos en el arroyo Chapaleofú, hallazgo que permite esgrimir la hipótesis del envenenamiento. Sucedió el último lunes (feriado), en la zona del denominado popularmente como «Puente de Coto» (sin barandas), al que se accede por el camino a Gardey, a la izquierda, según detalló el pescador.

«Había carpas de gran tamaño, nosotros pesamos 2, de 8 y 9 kilos. Nos llamó la atención que había muchas carpas muertas», dijo Cueto para calcular una decena de esta especie. También vio dientudos y bagres sin vida.

El lugareño apuntó que en ese tramo el curso de agua presentaba un color anómalo. «De distinto color, un rojizo», describió el vecino ante la consulta de LA VOZ DE TANDIL. «Había llovido y no era el color de la arrastrada de barro», detalló el vecino.

«QUE LA GENTE SEPA»

«Fuimos con unos amigos y había muchas carpas muertas. Lo publiqué (en Facebook) porque en el acceso a Gardey hicieron un lugar muy lindo para la familia, los chicos, a uno grande capaz no le hace nada pero a algún chico sí, para que la gente sepa que los peces que van a agarrar ahí, estaban todos envenenados», reflejó Cueto.

Si bien -obviamente- no se puede identificar la sustancia hasta que se realicen los exámenes de rigor, el entrevistado apuntó que «calculo que es veneno, sería bueno que analizaran el agua y los peces muertos».

El ciudadano recalcó que «es la primera vez que encuentro» un panorama como el del lunes. «Más o menos 20 peces, carpas grandes y bagres chicos», narró Cueto para confirmar la peligrosidad del consumo de esos ejemplares.

«Esto no es normal, si fueran sólo las carpas sería una situación, pero al generalizarse a otras especies es más grave», analizó el habitante de la zona.

Cabe recordar que la Suprema Corte de la Provincia dictó una cautelar para modificar ordenanzas de Tandil y Rauch luego de la denuncia de vecinos que componen la cuenca del Arroyo Chapaleofú.

El máximo tribunal bonaerense dispuso la suspensión de artículos de las normativas comunales, sobre todo en torno a las distancias de fumigación con agroquímicos.