Luis Rodríguez ganó el concurso realizado el domingo en las playas del balneario de Dorrego, con muy buena participación de pescadores y excelente pesca.

Si repetir una victoria en un concurso de pesca ya es difícil, hacerlo con una década de diferencia es algo que queda reservado para muy pocos. En las extensas playas de Marisol, en el partido de Coronel Dorrego, ese privilegio volvió a quedar en manos de Luis Rodríguez, quien escribió un nuevo capítulo de su propia historia al quedarse otra vez con el primer puesto en el tradicional certamen organizado por el Club Sportivo y Recreativo El Quequén de Oriente.

Todo comenzó a gestarse muchos años atrás. En 2015, cuando el torneo apenas empezaba a consolidarse en el calendario de la pesca costera, el pescador de Tres Arroyos sorprendía a todos con la captura de un enorme chucho de 18,550 kilos. Aquella pieza le permitió adjudicarse la primera edición del concurso y llevarse un premio de 50.000 pesos. Lo que en ese momento parecía una victoria inolvidable terminó convirtiéndose, con el paso del tiempo, en el inicio de una historia mucho más grande.

Una década después, el escenario volvió a reunir a miles de cañas frente al mar. El certamen creció en convocatoria y prestigio, al punto de poner en juego importantes premios, entre ellos vehículos 0 km para las principales categorías. En ese contexto de gran expectativa, Rodríguez volvió a encontrarse con el destino en el mismo lugar donde había alcanzado su primer gran triunfo.

El pique que cambió la historia

La captura que definió la competencia llegó en los minutos más tensos de la jornada. Cerca de las 15, cuando el reloj empezaba a marcar el final del torneo, la línea de Rodríguez se tensó en uno de los sectores más alejados del área habilitada para el concurso, a unos 22 kilómetros de la bajada principal.

El clima ya había cambiado: el cielo se había cubierto de nubes y comenzaban a caer las primeras gotas de lluvia. En medio de ese escenario apareció la protagonista de la tarde, una corvina rubia que superó la barrera de los 3 kilos. Fue la única de ese porte registrada durante todo el torneo, un detalle que terminó inclinando definitivamente la balanza.

Esa pieza le permitió al popular “Caña” Rodríguez quedarse con el primer lugar y con el premio mayor: una camioneta 4×4, coronando así un regreso soñado al podio del concurso.

Una convocatoria multitudinaria

La jornada también dejó un saldo muy positivo para los organizadores. Más de 2000 pescadores se acercaron a participar del evento, una cifra destacada teniendo en cuenta que el pronóstico meteorológico generaba cierta incertidumbre en la previa.

Sin embargo, el mar respondió con creces. El pique fue constante a lo largo de toda la cancha de pesca, algo que no había ocurrido con tanta regularidad durante el resto de la temporada. Los controles tuvieron una intensa actividad levantando piezas en distintos sectores, lo que mantuvo el suspenso prácticamente hasta el cierre.

En la clasificación general, detrás de Rodríguez se ubicaron dos pescadores con amplia experiencia en torneos de playa. El segundo lugar quedó en manos del tresarroyense Diego Altuna, mientras que el tercer puesto fue para Lucas Álvarez, representante de Gonzales Chaves.

Definición electrizante en la variada

En paralelo también se disputó el tradicional concurso a la variada de mayor peso, que tuvo un desenlace tan emocionante como inesperado. Durante buena parte de la competencia, Gastón Zucco parecía tener asegurada la victoria con un importante chucho.

Pero cuando ya se realizaban los últimos controles apareció la sorpresa. Lucas Salimeni, pescador de Bahía Blanca, presentó un ejemplar de 22,280 kilos que superó por apenas 320 gramos al de Zucco y terminó quedándose con el primer puesto.

El tercer escalón del podio fue para Camila Mujica, pescadora de Azul, quien también se destacó con una gran captura de 18,080 kilos, pieza que despertó aplausos y comentarios entre los presentes.

Un festejo cargado de emoción

Después de la premiación, y todavía con la emoción a flor de piel, Rodríguez compartió unas palabras que reflejaron el significado especial de este triunfo. Entre abrazos y felicitaciones, el pescador no dudó en dedicar el logro a quienes lo acompañan desde siempre.

“Se lo dedico a mis amigos, que siempre están conmigo, y a mi vieja querida, que está pasando un momento complicado. Voy a hacer todo lo posible para ayudarla”, expresó con la voz quebrada.

Así, entre lágrimas, aplausos y el rugido del mar de fondo, se cerró una jornada inolvidable. Una historia que confirma que en la pesca deportiva siempre hay lugar para las grandes sorpresas… y para las revancha que llegan diez años después.

Por Jorge Virgilio

Pescador y Comunicador de Pesca Deportiva. Tandilense. Conductor de Planeta Pesca en Radio Mitre Tandil. Colaborador Weekend. Fana de Santamarina y Boca.