La décima edición de las 6 Horas a la Corvina de Mayor Peso, organizada por el Oriente Fútbol Club, tuvo un desenlace tan inusual como inesperado. El escaso pique impidió que alguna pieza alcanzara el kilo reglamentario y la camioneta Amarok y los principales premios quedaron en manos de los ganadores de los sorteos. FOTO: LAUTARO ARRIOLA.
La pesca no siempre responde a las expectativas, ni siquiera cuando hay una gran convocatoria y una recompensa millonaria en juego. Eso fue lo que ocurrió en Marisol, donde 977 pescadores participaron de la décima edición de las 6 Horas a la Corvina de Mayor Peso, pero ninguno consiguió una captura que cumpliera con el requisito mínimo para ingresar en la clasificación general.
El concurso organizado por el Oriente Fútbol Club había generado un marcado interés entre los aficionados, con una bolsa superior a los 160 millones de pesos en premios. De hecho, las 783 inscripciones anticipadas crecieron hasta alcanzar las 977 cañas cuando llegó el momento de la competencia.
Sin embargo, el protagonista terminó siendo el gran ausente: el pique de corvinas no acompañó y la definición deportiva quedó vacante. Por eso, una vez finalizado el torneo, los sorteos adquirieron un protagonismo excepcional y determinaron quiénes se llevarían los premios más importantes.
El frío y la marea, en el centro de las miradas
Las condiciones meteorológicas no fueron especialmente adversas. La mañana se presentó fresca, con una leve brisa del sur y sin lluvias, luego de varios días de precipitaciones intermitentes y elevada humedad.
La cancha de pesca recibió a los participantes con la marea baja. Durante las primeras horas, los controles recorrieron la costa sin encontrar señales de una actividad importante de la especie buscada.
Entre los pescadores se comentaba que el agua costera podía estar más fría de lo habitual para esta época del año, una circunstancia que algunos relacionaban con la escasez de corvinas. No obstante, esa explicación surgió como una hipótesis de los aficionados y no como una causa confirmada.
Las esperanzas se trasladaron entonces hacia el ascenso de la marea, previsto para después de las dos de la tarde. Aunque aparecieron algunas piezas, el movimiento estuvo lejos de cambiar el panorama general.
Las capturas que no alcanzaron para clasificar
Durante la jornada se registraron algunas corvinas, pero ninguna llegó al kilogramo exigido por el reglamento. Dos ejemplares fueron levantados por pescadores que tenían posibilidades de competir en sus respectivas categorías, aunque sus pesos quedaron por debajo del mínimo establecido para la clasificación general.
Mientras tanto, la variada ofreció otras alternativas para quienes estaban con la caña en la costa. Peces elefante, gatuzos y otras especies aparecieron durante las seis horas, pero no tenían validez en un concurso reservado exclusivamente a la corvina.
También se registró una situación particular: un ejemplar que superaba el kilo apareció en una línea cortada y no pudo ser computado como captura válida.
De esta manera, el torneo concluyó sin un ganador por peso en la general. Una situación poco frecuente para un certamen que convoca a cientos de pescadores y que suele despertar expectativas por la posibilidad de obtener buenas piezas.
Los sorteos definieron los premios más importantes
Con la clasificación sin capturas válidas, la atención se concentró en el reparto de premios.
El sorteo de la Volkswagen Amarok, principal recompensa del concurso, favoreció al tresarroyense Rubén “Pipo” Trevigno. El segundo premio, de 15 millones de pesos, quedó para Ramón Gaitán, de Indio Rico, mientras que Sebastián Rosas, de General Roca, Río Negro, obtuvo los 10 millones correspondientes al tercer puesto de los premios sorteados.
Otro vehículo también tuvo dueño: el Volkswagen Tera, reservado para las inscripciones anticipadas, fue para Martín Aguilera, de Estación López.
En las categorías especiales, las dos únicas corvinas destacadas por sus capturas tuvieron su recompensa. Bruno Muñoz, de Mar del Plata, obtuvo el premio de Socios, consistente en un millón de pesos en premios, con una pieza de 790 gramos.
En Damas, la ganadora fue Silvia Nielsen, de Tres Arroyos, cuya corvina pesó apenas 190 gramos. Su captura le permitió acceder a un millón de pesos y una vara.
Premios durante el concurso y compromiso ambiental
La organización también había previsto sorteos especiales para sostener el interés durante la competencia. Se entregaron cinco premios de un millón de pesos, cuyos ganadores fueron Matías Válsamo e Irene Zubiaur, ambos de Copetonas; José Menna, de Tres Arroyos; Hugo Grioli, de Bahía Blanca; y Rubén Luizzi, de Necochea.
Además, hubo tres sorteos de 100.000 pesos destinados a quienes entregaron los residuos generados durante el evento. Los beneficiados fueron Gerardo Pérez, de Miramar; Segundo Mendoza, de Necochea; y Melanie, de Pehuen Co.
Este apartado sumó un componente ambiental a una jornada marcada por la falta de capturas, al reconocer a los participantes que colaboraron con la limpieza del lugar.
Reta prepara la próxima cita corvinera
El calendario de pesca deportiva de la región no se detiene. La próxima oportunidad para buscar una corvina de buen porte llegará en Reta, donde el Club de Pesca Tres Arroyos organizará un nuevo concurso con más de 40 millones de pesos en premios.
Después de lo ocurrido en Marisol, la expectativa estará puesta en que las condiciones acompañen y permitan que el resultado vuelva a definirse con las capturas. Porque, como quedó demostrado en esta décima edición, en la pesca no hay premios ni convocatoria que puedan garantizar que los peces estén dispuestos a picar.
