La albufera comenzó a mostrar sus primeras lisas de la temporada, con ejemplares de muy buen porte que sorprendieron a los pescadores. Antes del temporal, las condiciones del ambiente permitieron concretar buenas capturas y dejaron una señal alentadora para la primavera.
La pesca de lisa tiene una característica que la diferencia de muchas otras: obliga a tener paciencia, observar y saber interpretar el ambiente. Puede pasar horas sin mostrar actividad y, de repente, transformar una jornada tranquila en una sucesión de piques que ponen a prueba al pescador.
Por estos días, las noticias que llegan desde Mar Chiquita son alentadoras. Antes del último temporal, la albufera presentó condiciones favorables y permitió concretar las primeras capturas de la temporada, con un dato especialmente interesante: los tamaños de los ejemplares.
La presencia de estas primeras lisas permite pensar en una primavera con buenas posibilidades, tanto por cantidad como por calidad.
Una especie que obliga a leer el agua
Quienes conocen esta pesca saben que la lisa no suele regalar nada. Su pique puede ser muy sutil y, además, sus desplazamientos pueden cambiar rápidamente de acuerdo con la temperatura y el nivel del agua.
La especie tiene preferencia por aguas relativamente templadas. Sin embargo, cuando la temperatura aumenta demasiado puede buscar sectores más profundos, mientras que en determinadas condiciones también puede ingresar a zonas de muy poca profundidad.
En la cuenca del Salado, por ejemplo, es posible encontrarla en sectores con apenas 20 o 30 centímetros de agua y presencia de vegetación. Si el nivel continúa bajando, esos lugares pueden dejar de ser productivos.
Por eso, encontrar lisa requiere mucho más que lanzar una línea: hay que observar, buscar señales y adaptar constantemente la estrategia.
Mar Chiquita arrancó con ejemplares de gran tamaño
Las primeras noticias sobre la temporada también llegaron desde el Canal 9, en inmediaciones del Monte de los Corderos, donde comenzaron a aparecer ejemplares que rondan los 800 gramos.
Sin embargo, Mar Chiquita ofrece una posibilidad diferente. Allí ya se registraron lisas de mucho mayor porte, verdaderos torpedos que pueden exigir al máximo los equipos utilizados.
También hubo movimientos en otros escenarios tradicionales, como la laguna Indio Muerto, en Saladillo, y distintos sectores del río Salado. No obstante, en esta oportunidad todas las miradas están puestas en la albufera.

La albufera mostró buenas condiciones
Uno de los especialistas que conoce de cerca este pesquero es Julio Giuliani, quien junto con su hermano Manuel desarrolla tareas de guía en Mar Chiquita.
Antes del temporal, ambos observaron buenas condiciones de agua y claridad, factores que acompañaron la actividad y permitieron disfrutar de las primeras jornadas interesantes.
Claro que esto no significa que la pesca se haya vuelto sencilla. La lisa mantiene su comportamiento imprevisible y puede modificar su actividad de un momento a otro.
Una línea clásica que sigue funcionando
Para tentar a estos peces, los Giuliani continúan utilizando un armado tradicional de cinco boyas.
La línea está compuesta por tres boyas de doble cono y dos pilotines, mientras que los anzuelos se presentan sin brazoladas y sujetos mediante un esmerillón con mosquetón.
El armado utilizado alcanza aproximadamente los 4,60 metros, tomando la medida desde el esmerillón hasta el plomo.
En cuanto a los colores, el blanco está ofreciendo muy buenos resultados, aunque la experiencia de los guías también marca al verde como una alternativa que puede responder muy bien.
Carnadas: peceto y una opción particular
La carnada es otro de los aspectos fundamentales en esta pesca. Una de las alternativas que viene funcionando es el peceto cortado en pequeñas tiras y teñido de rojo.
También existe una opción que los pescadores de lisa conocen muy bien: la panza de la propia lisa. Para utilizarla, lógicamente, es necesario haber conservado parte de una captura anterior.
Por eso, cuando una jornada resulta productiva, guardar correctamente algunas partes de los ejemplares puede convertirse en un recurso útil para futuras salidas.
El temporal obliga a esperar
El temporal posterior seguramente modificará las condiciones de la albufera y habrá que esperar para comprobar cómo responde el ambiente una vez que vuelva a estabilizarse.
Sin embargo, las primeras capturas ya dejaron una señal concreta: la lisa está presente y Mar Chiquita vuelve a ofrecerla como una de sus grandes alternativas de pesca.
Además, la albufera permite combinar esta propuesta con otras especies de enorme atractivo, entre ellas pejerreyes, corvinas negras, pescadillas, lenguados y distintas especies de tiburones.
Para el pescador que busca variedad y la posibilidad de tentar ejemplares de buen porte en un mismo ambiente, Mar Chiquita vuelve a presentarse como uno de esos destinos que merecen estar en la agenda de primavera.
Servicios de guía
JMG Pesca – Julio y Manuel Giuliani
Guías especializados en pejerrey y lisa, con embarcación North Carolina de 4,80 metros, con capacidad para tres pescadores más el guía.
Las salidas incluyen equipos, carnadas y aparejos.
Teléfonos: (0223) 5430775 / (0223) 5453956.
