El tradicional pesquero de la Ruta Provincial 228 atraviesa una etapa favorable, con capturas tanto desde la costa como embarcado. Profundidad, viento, sector elegido y presentación de la carnada son algunos de los factores que pueden marcar la diferencia.

La Laguna Tupungato, ubicada sobre la Ruta Provincial 228, continúa ofreciendo buenas posibilidades para quienes buscan pejerrey. El histórico pesquero, situado en el kilómetro 15,5 en dirección desde Necochea, mantiene una actividad interesante y permite intentar distintas modalidades.

El lugar cuenta con un predio acondicionado para recibir pescadores, sectores parquizados y atención permanente. Además, quienes llegan sin carnada pueden conseguir mojarras en el propio establecimiento, mientras que la proveeduría permite solucionar algunas necesidades antes de ingresar al agua.

A esto se suma la información que el pesquero comparte habitualmente a través de sus redes sociales, donde se pueden conocer las condiciones de la laguna y cómo viene respondiendo la pesca.

Un espejo profundo y con distintas alternativas

Actualmente, Tupungato presenta una profundidad aproximada de 2,20 a 2,30 metros, una condición que abre diferentes posibilidades a la hora de elegir el equipo.

Aunque la temporada atraviesa el período de veda del pejerrey, el pesquero continúa recibiendo pescadores durante los fines de semana. La cuota fue establecida en 15 ejemplares, mientras que, como ocurre habitualmente durante la época de desove, también se contempla el cierre temporal del establecimiento.

Embarcado: paternóster y pesca a flote

Una de las posibilidades que ofrece Tupungato es la pesca embarcada. El pesquero dispone de botes para alquilar, aunque también existe la posibilidad de ingresar con embarcaciones propias.

En este caso, se recomienda reservar previamente para garantizar la disponibilidad.

Entre las técnicas que están dando resultados aparece el paternóster, un sistema que permite explorar diferentes profundidades hasta encontrar la zona donde se concentra el pejerrey.

Sin embargo, la pesca a flote también puede ser una alternativa. Además de permitir buscar los peces en otra profundidad, puede resultar útil para seleccionar mejor los ejemplares y regular el ritmo de capturas.

La costa también entrega buenas capturas

Desde la orilla, las posibilidades continúan siendo interesantes. La actividad se registra durante el día, aunque las horas nocturnas vienen mostrando mejores portes.

La respuesta, de todos modos, no es uniforme en toda la laguna. Por eso, encontrar el sector adecuado puede ser determinante.

Las líneas de fondo fueron una de las opciones más efectivas, aunque también se registraron respuestas con paternóster y equipos de flote.

Entre los pescadores que recientemente probaron suerte estuvieron Stefano Caresia y Marcos Sosso, quienes enfrentaron una noche fresca y consiguieron buenas capturas utilizando lombriz y filet de dientudo. En esa jornada, el pejerrey se mostró particularmente selectivo con la mojarra.

El viento también indica dónde pescar

Como ocurre en buena parte de las lagunas bonaerenses, la dirección del viento puede modificar notablemente el comportamiento de los peces.

En Tupungato, con viento del norte, el sector próximo al pesquero suele ofrecer buenas respuestas. Cuando el viento rota al sur, en cambio, la zona del monte puede convertirse en una alternativa más productiva.

Por eso, antes de decidir dónde instalarse, resulta conveniente observar el pronóstico y la dirección del viento, ya que ese dato puede ayudar a definir la estrategia.

Carnadas: no todo pasa por la mojarra

La mojarra sigue siendo una de las carnadas principales, aunque existen otras opciones que pueden hacer la diferencia cuando el pejerrey se muestra selectivo.

Entre las alternativas aparece el tradicional “sanguchito” de mojarra y dientudo de la propia laguna. También pueden funcionar la anchoa, la lombriz y determinados colorantes o saborizantes, con el amarillo entre las variantes utilizadas por los pescadores.

La clave, como suele suceder, está en probar y adaptar la presentación a lo que demande el pescado durante la jornada.

Precios y condiciones de ingreso

Actualmente, el acceso al pesquero tiene un valor de $18.000 para caballeros y $15.000 para damas y jubilados. Los menores de 14 años ingresan sin cargo.

Uno de los puntos atractivos para quienes llegan desde otras localidades es que la entrada permite dos días y una noche de pesca, una modalidad que brinda más tiempo para buscar los mejores momentos de actividad.

Un pesquero que sigue ofreciendo alternativas

Así, Laguna Tupungato continúa siendo una opción interesante para la pesca del pejerrey, con posibilidades tanto desde la costa como embarcado.

La profundidad actual, la influencia del viento y la posibilidad de alternar entre fondo, paternóster y flote hacen que la estrategia tenga un papel importante.

Con el calendario avanzando hacia el cierre de la temporada, Tupungato todavía tiene cartas para jugar. Para quienes sepan leer las condiciones del día, elegir el sector y adaptar la técnica, el histórico espejo de la Ruta 228 sigue ofreciendo buenas oportunidades de pesca.