El reel es, a veces, el implemento más importante de la pesca con caña. Permite lanzar, recobrar nailon, frenar su salida durante un pique (por supuesto con la acción de la caña). Por eso, como con cualquier máquina de precisión, hay que tener algunos cuidados para su buen funcionamiento. Un reel rápido, con buen freno y sin sobresaltos, es la mejor garantía para una pesca confortable y sin preocupaciones por errores u omisiones. Por eso es que un mantenimiento básico después de cada salida nos librará de un mal momento. Limpieza y lubricación de engranajes, freno y pick up deben formar parte de la salida de pesca.

Luego de cada salida al mar, es necesaria la limpieza del reel, como así también se afirma que la pesca en kayak destroza los reeles, y que el agua de mar se los come por dentro. Esto es cierto, incluso para el pescador de costa que esta expuesto a las olas en las escolleras. La mayor diferencia es que cuando se pesca en kayak el reel esta casi el 90% del tiempo debajo del agua o al menos bastante cerca de la misma, mientras que al pescar de costa salvo alguna ola traicionera o a un accidente el reel nunca se sumerge completamente.

Cuando se pesca lenguados de costa también sucede que el reel muchas veces termina sumergido en el agua salada, con el inconveniente extra que la corriente arrastra arena que se mete irremediablemente en los mecanismos del reel.

Sea como sea la sal en un ambiente marino se va a meter dentro del reel y muchas veces también la arena. ¿Están nuestros reeles preparados para la sal?. La primer respuesta es no todos, existen en el mercado carretes para Saltwater o agua salada, que tienen los componentes inoxidables y los rulemanes o Balls bearing blindados, pero la diferencia de precio es de 3 a 1 con un reel convencional. Aquí la pregunta es ¿se justifica el gasto? bueno eso depende del comprador y su poder adquisitivo, y la variación no es más que la durabilidad de los mismos.



Algunos incluso optan por usar reeles viejos sin rulemanes y de esa forma evitan su deterioro.

Lo peor que se puede hacer es sumergir en agua tibia el reel ahí por espacio de varias horas, ya que los reeles modernos vienen bastante sellados y que si les entra agua esta no sale fácil, provocando la emulsión de la grasa que tiene el reel y generando la oxidación del mismo.

El mayor problema se produce en los rulemanes, cuando el agua ingresa al reel por presión si se sumerge el mismo, en un ruleman de buena calidad la banda exterior protectora va a rechazar al agua salada, pero si el ingreso o la presión es mucha, se inicia el proceso de corrosión por electrólisis. Adicionalmente el agua marina tiene otros componentes como el carbonato de calcio que una vez que se seca se vuelve en una capa calcárea dura de color blanquecino que tiende a hacer costra y a inutilizar los ball bearings, es como cemento blanco. Si no existe mantenimiento del reel y se dejan mojados estos ball bearings las esferas de acero se oxidarán rápidamente y el reel sonará o se trabará por corrosión / oxidación y en el caso de ser de cerámica las esferas puede el carbonato de calcio trabar el ball bearing aunque no lo oxide.

Muchos reeles aun de buenas marcas tienen componentes internos de hierro y obviamente estos se van a oxidar irremediablemente

Si el reel no fue sumergido en agua salada, basta con pasarlo rápidamente por debajo del chorro de agua dulce y proceder a su secado inmediato con un paño limpio, deberemos dejarlo luego por una par de horas en un lugar ventilado para que se seque completamente. Antes de guardarlo lo vamos a aceitar en todas sus partes móviles con un buen aceite liviano del tipo del que utilizan las maquinas de cocer, o algún 3 en 1.

Si el reel se sumergió en agua salada hay que estar dispuesto a desarmarlo, para esto debemos contar con la hoja de despiece del reel, las herramientas necesarias, un pincel, kerosene de buena calidad. Trataremos de retirar la tapa del reel para tener acceso al interior del mismo y con el pincel embebido en kerosene iremos pincelando todo el interior del mismo, sacando los restos de grasa seca, arena y aceite. En caso de fin de temporada también esta bueno hacer esta limpieza a nuestro reel. Una vez que dejamos todo el reel limpio se procederá a engrasar y a aceitar el reel en todas sus partes móviles, teniendo cuidado de no sobre abundar, ya que con el calor la grasa puede derretirse y saldrá del reel por entre la tapa, ensuciando todo. Al finalizar se debe tener cuidado de armar el reel tal y como estaba. No use grasa para autos. La grafitada o la pesada son muy viscosas, difícil de limpiar, tienen mal olor y se derriten con el calor; y la grafitada «gasta» los materiales. Cualquiera sea la grasa debe usarse en pequeña cantidad. En el eje pasaremos la grasa a lo largo, insertamos el carrete y lo giramos varias veces. Para engrasar el freno y el botón de la chicharra usaremos un pincel de cerdas duras o un escarbadientes. Pero si el reel tiene freno a disco no debemos engrasar ni por error las pastillas. Luego de esto volvamos a armar cada cosa en su lugar y guardemos el reel en un lugar seco.

CONSEJOS:

Evite los abrasivos. Las virulanas gastan los cromados y el thinner daña los plásticos.
Si tiene salitre la solución es exponerlas al calor de un secador de cabello. La sal «explota».
Use siempre poca grasa. El excedente va a pegar cualquier impureza que puede trabarlo, gastarlo o romperlo.
No use grasa grafitada: Se «come» las piezas.
Prefiera lubricantes «inertes» o «estables» que no se congelan con el frío ni se licuan con el calor.
Nunca engrase la rosca donde va el carretel.
Descarte trapos rejilla (dejan hilos) y los «Ballerina» (dejan pelusa). Prefiera los de algodón.
Si el reel tiene ajuste manual de freno guárdelo flojo. Alarga su vida.
Si el reel cae al agua debe desarmarlo, lavarlo, secarlo y lubricarlo, porque, además de oxidarse, la sal del agua se depositará en las piezas formando una capa abrasiva.
Los acabados como el pavonado y el cromado son frágiles, y solo podrá restaurarlos un especialista. No debemos dejar los reels sobre superficies ásperas y tenemos que cuidarlos de caídas y rayones.
No desarmemos muy seguido las partes atornilladas, porque se pueden gastar las roscas o la cabeza de los tornillos. Y siempre usemos herramientas específicas.
Aunque el reel esté en buen estado es bueno llevarlo una vez por año, a un profesional para ver si se gastó algún componente, en cuyo caso su reemplazo alargará su vida útil.
Si el reel tocó el agua habrá que desarmarlo para quitar arena o polvo que pueda habérsele pegado.